Añadir un chorrito de limón al agua de cocción del arroz blanco ayuda a obtener una textura más esponjosa. El ácido del limón evita que los granos se peguen entre sí, lo que resulta en un arroz suelto y ligero. Este simple truco realza el sabor y mejora la presentación del plato.

Por Charlito CooksArroz con costra de Elche: una joya de la gastronomía mediterránea que no te puedes perder














