Para obtener un arroz fresco y suelto, enfría el arroz cocido con agua helada. Tras cocinarlo, enjuaga bajo el grifo con agua fría o sumérgelo en un bol con hielo. Esto detiene la cocción, elimina el almidón y mejora la textura, haciendo que sea perfecto para tus preparaciones frías.

Por Daniel del Toro













