Para lograr un arroz perfectamente ligero y suelto, enjuaga los granos antes de cocinarlos para eliminar el exceso de almidón. Usa una proporción de agua de 1:2, hierve a fuego alto y, una vez que el agua se evapore, reduce el fuego y tapa. Deja reposar al finalizar para obtener un arroz esponjoso.

Por Brillante
